jueves, 26 de febrero de 2015

Colorado

I came here during a cold, cold winter (at least to me of course), and I’m leaving during a nice spring, feeling like I’m leaving family behind. I was some sort of scare, because it meant starting over. New friends, new job (station wise), and no car. Worry about how I would get to work. Scare of using the bus. Well, I never had to use it, because life put in my way awesome people that would give me a ride to work, to eat, to the bowling alley, and to happy hour. Oh, happy hour at the Boot, I’m so going to miss you. I made awesome friends, that truly have become a family to me. I will cherish all my moments here. Hanging out with my peeps from Skywest, to be honest, the most. I will always have Gabe in my heart, because we laugh so much and wanted to cut so many people up, and I will always remember our cooking sessions at Alex, Derek, and Blaine’s house. I will miss my weird conversations with Derek, always quoting a movie, a tvshow or pop culture. I will miss my Colorado wife Alex. Girl, you have become such a good friend, and I will miss our times at work and out of work. Having Blue Moons and trying to stick to a diet, this in my case never worked. I gained like 12-15 pounds here! I will hit the gym as soon as I get home. Blaine, you are so funny, and smart, and I will truly miss your Harry Carry impersonation of Will Ferrell’s impersonation, and all of your impersonations as well. Gustavo was and is my Peruvian guy with a soft soft spot for reggeton. Chinooo, tetita!!!! Sam, you are the sweetest guy I have ever met. Thanks for lending me your truck in my moments of need, for taking me and Emily shooting, and always, always have a smile, not just for me, but for everybody that crosses your way. Keep it like that, life has great things for you ahead. I will miss my people at the cafeteria that fed me most of the season without charging me for most of my breakfast and Cokes. You guys are the best. I will miss Alicia, Carrie and Breck in my mornings. You guys are way cool. Amber you are a super cool supervisor, and I love that we both are fans of Friends and we could quote phrases for different occasions. Thanks also for letting me “steal” your wireless this last week. Westell647 was so slow jajaja! I will miss my Continental/United girls too. Kathy and Paul, you are such a cute couple. I will waiting for you guys back at home for an amazing wedding I will cater. Deb, and her love for football. I have never met a woman that love that sport like you, I tip my invisible hat at you. Val, I love talking to you, and going out to dinner the other day was so great. I had a lot of fun. Susan (Susana) with her skiing and snowboarding. Trying to teaching me at the office how to fries and pizza, and your big big love for Rockaroonie. He was so amazing, especially when he sang Truly, Deeply, Madly. Greg was and is an amazing boss, and Kim is such a nice lady. You guys are such an amazing couple! My skycaps were so awesome. Bryan, Allen, Adrienne and Julianne (which for the first 2 months I kept confusing their names). You are sweethearts. Claire, which called me little one. I will miss your accent and your phone’s ringtone; I felt I was in a spa. My cleaning ladies, to whom I could speak in Spanish and the ramp guys, specially Gabe a.k.a Pretty boy one, and Jake  Mr. Pretty Boy 2, I’m still waiting for my poem about life at the ramp and the airport. Jenn and Lindsay from Delta. I wished we could hangout more. You guys are so cool and nice, also Mr. Sarge and Mrs. Newscaster, whom I never learned her real name. I will miss Kenny too. He was on my case everyday with baggage and making him BDOs or not having claims for him to deliver, or making fun of me because of my texting or calls with Emily during the day. I would specially miss Darcy, my roommate. I couldn’t have ask for a better roommate than you. You drove me around to work, to the supermarket, even to the movies. I will always have you in my heart, and Josh and Tori too. I felt like you guys were my family away from home. I had a great Christmas Eve, and day with you guys. And I will always have my Leggo buddy with me. I will miss Trish hair extensions, and even Andres’ guns. I feel that I have grown a lot here, not just professionally, but also life wise. I learned to eat new stuff, like jalapeño poppers, fried mac and cheese, elk meat and pickles, which I hated before. And to drink whiskey and pickle shots. Those are grrrreat!!! I will miss the cold weather a lot, and the snow. I always wore my long johns, till last week. I will miss those too. The only thing I won’t miss is my noisy neighbor Nicole. Girl, what the hell you are doing in that apartment? I hope you are very much in love, because I could hear you every single night.   
I go back home leaving a little piece of my heart here. And this is not a good bye, is more like and I see you later. I will be back to visit for sure. I’m eager to go home, see my family, my friends, my amazing girlfriend. I can’t wait to go back to work in San Juan with my old gang, and to school with my great great friends, and to the warm warm weather there. I came here all alone, and now I’m leaving with a big big family. Love you guys!

martes, 24 de febrero de 2015

Elemental, mi querida Piru. Elemental.

Cuando llegué a 5to grado fue el momento más feliz de mi vida escolar. Ya ambos de mis hermanos se habían graduado, y podía hacer lo que me diera la gana en la escuela. Claro, esto nunca fue impedimento total. Puedo afirmar que el Kindergarden lo hice en la oficina de Mrs. Bou, la principal, porque Tuti, la maestra de Kinder, no podía bregar conmigo y mi ADHD. En Kinder realicé varias maldades que pasaron a la historia como las mejores que un niño de esa edad y en esa época pudo haber hecho. La más famosa fue el intercambio de loncheras.

Cuando yo estaba en Kinder, las loncheras eran todas marca Aladdin, y eran rojas o azules. Ahora es que hay un party de loncheras y vienen de  diferentes colores, tamaños y muñequitos para apelar los diferentes gustos. Pero en los 80, todos con las mismas. Un día, durante la clase de educación física, yo y mi primo Andy decidimos ir a beber agua al salón. Si yo era terrible, Andy era peor. Él no tenía límites porque era nene. Era de esos que se metía debajo de las mesas a ligarse a las nenas y trataba de jugar al doctor con todas. Yo era un poco más recatada. Yo solo me metía dentro de los cubículos del baño con las nenas para “velarles la puerta”. Sí, siempre fui media enfermita. Pero volviendo a las loncheras…Andy y yo entramos al salón, y se nos ocurre la maravillosa idea de cambiar todas las loncheras de los casilleros. Así que movimos todas las loncheras a diferentes encasillados, pero obviamos intercambiar las nuestras, por este detalle fue que nos mangaron y supieron que habíamos sido nosotros dos. Cuando llegó la hora de comer, todos buscaron sus loncheras y ninguna tenía lo que se supone que tuvieran. Todos los compañeritos empezaron a llorar por su comida, y Andy y yo bien felices comiendo.

A Tuti le encantaba mandarme a la silla del aburrimiento. La silla del aburrimiento estaba en el medio del salón, y cuando te sentaban ahí, calificaba como time-out. Yo tenía un part time en la silla del aburrimiento, por el simple hecho de que yo me aburría en las clases. Yo entré a Kinder leyendo, escribiendo, sabiendo los colores…Mi madrina, que fue maestra en Cuba, me había cogido desde los 3 y me había enseñado todo lo que daban en Kinder. Cuando me aburría de la silla, me escapaba a caminar por el salón. Ahí era cuando me enviaban a la oficina de la principal, Mrs. Bou. Mami le hab;ia dicho a Tuti que dejara de hacer eso, porque eso era lo que yo quería. Llamar la atención, y en la oficina estaba con aire acondicionada, durmiendo en un sofá y en la falda de Mrs. Bou estudiando.
Mrs. Bou cuando yo entré a Kinder en el 1985, ya tenía unos 107 años. Siempre estaba metida en la oficina de Mrs. Bou. Tanto así, que un día en abril, me dijo que no me podía graduar de Kinder porque yo siempre estaba castigada en la oficina. Al otro día, en la iglesia de la escuela, estaba con mami sentada y le dije “Mami, Mrs. Bou me dijo que le llevara mi toga porque no podía graduarme, porque yo siempre me porto mal y estoy en la oficina”. Mi mamá me dijo “Ella te dijo eso para que te portes mejor, pero ella no puede quitarte la toga na’”. Nunca le lleve la toga porque a mi entender, ella me estaba metiendo las cabras. El día de la graduación, me tocó llevarle el regalito a su oficina. Cuando entré me dijo “Lyrrrrsa, yo no te dije que me tenías que traer tu toga?” y yo en mi no tan inocencia le dije “Chica, Mrs. Bou, es que mi mamá me dijo que eso eran mentiras tuyas y por eso no te la traje”. Ella se rió. Siempre se reía de mis ocurrencias. Vale señalar que el día de la graduación, había que ponerle un clavel a una estatua de la virgen María. En el video se escucha todo el tiempo a Papi diciendo “mama, con cuidado. No la toques. No la toques!!! Con un miedo de que a mí me entrara una loquera y tumbara la estatua de la virgen…hubiese sido gracioso thou. También en Kinder para navidad hicimos una obra de la natividad. Yo quería ser María, pero Tuti me dijo que María no podía ser interpretada por una niña que se portaba mal. María era buena. En pocas palabras me dijo que yo era mala, y que Melanie iba a ser María. Yo en mi inocencia y mala representación de la realidad, le dije que Melanie no podía ser María porque era negra y María era blanca. Después de grande, entendí lo fuerte de mis palabras y lo mal que Melanie se sintió. Hace unos años me dijo que su primer choque con el racismo fue gracias a mí. Le pedí disculpas. No fui María. Me dio una perreta y le dije a Tuti que si no era María, no salía. Me dijo que podía ser pastora, pero yo que no. Que todos iban a ser pastores. Me preguntó que yo quería ser. Le dije que un hada madrina. Ella me explico que en el nacimiento no hubo hadas madrinas. Y yo le dije que si no era el hada madrina, no salía. La perreta fue tan grande, que no solo yo fui el hada madrina, sino que Javier Castillo fue Santa Clós y Jorge Aquino fue Peter Pan. Todavía mami conserva las fotos de ese evento. Y estamos nosotros tres en una esquina, como quién no quiere la cosa. Después se pregunta por qué siempre me salgo con la mía.

Con esta cara, quién no se sale con la suya?


En primer grado me tuve que comportar un poco más, no me quedaba opción. Mrs. Huyke no comía mierda, y si te portabas mal, te jamaqueaba, y te botaba del salón. Te paraba frente a la tiendita de la P.T.A. Yo tenía un part time en la puerta también. Esa puerta/spot era tan mío, que un día me lleve un bolígrafo y entre la P y la T, escribí una U. Estuve una semana sin recreo y sin permiso para ir a la biblioteca (el castigo mayor para mí) por escribir esa U, que convirtió a la PTA en la PUTA. Mrs. Huyke era extremadamente fuerte. Tan fuerte que varios niños se hicieron pipí encima con tal de no pedir permiso para ir al baño. Yo no fui una de esas. Eso de la incontinencia renal no iba conmigo.
Mientras subía de grado, yo me iba revelando un poco más. En segundo me dieron mi primer “Warning/Demérito” porque le tiré un eructo a Juanma en el oído. Cabe señalar que Juanma me eructó primero, lo que pasa es que él fue bien wasa wasa y se lo dijo a Miss López, que no me quería para nada. Pero ese año yo no fui la niña estrella del desmadre. Ese título le tocó a Felipe. Ese nene era tan malo y tan malo, que para 3ro no volvió. Fue chévere no ser la nota discordante al menos un año. Pero creo que igual me portaba mal, solo que él se portaba peor. Esto lo deduzco porque Miss López nunca pudo superarme. Estando en 4to año, aún me miraba mal. Ella me veía y se desencajaba toda. Igual Tuti. Hace unos años, mami se encontró a Tuti en Santurce, of course, y Tuti le preguntó por mí. Mami le dijo “Pues como la champaña, alegre y efervescente. Como siempre”.  Tuvo que saberle a mierda.

En tercero me tocó con Mrs. Navarrete. Mrs. Navarrete era una señora ya mayor. Mami me decía que por favor me portara bien, que ella era viejita y no podía bregar con tanta energía. De tercero recuerdo varias cosas: Las tablas de multiplicar con Sandra Zaiter, Gustavo y Jorge Vega sacándose el pipí todos los días para enseñárselo a las nenas, y Alejandrito. Alejandrito era otro Felipe, pero hard core. Alejandrito se grapaba los dedos todos los días. Era un sádico. El sí que se portaba mal. Tan mal, que cuando íbamos a Pueblo de Diego hacer compra y nos encontrábamos a Mrs. Navarrete nunca le daba quejas a mami de mí. Decía que era inquieta, pero que Alejandrito era peor, y que yo en el fondo tenía buen corazón. Gracias Alejandro por quitarme el guante de la cara aunque fuese un año.

En 4to me tocó Mrs. Santa Rosa, hermana de Gilbetito. Yo creo que tampoco era de su agrado. Estuve todo el año sentada fuera del grupo, frente a la pizarra. Me dejaron ir a la gira a Viejo San Juan, solo porqué mi mamá se comprometió a ir conmigo. Creo que el día en que mami me mando espaguetis home made de almuerzo (ah sí, porque en casa no me daban refrescos ni doritos. Mis lonchera consistían de arroz, habichuelas y bistec. Carne guisada, espaguetis home made, lasaña….no sé porque le extraño tanto a mami que en 6to me pusiera gorda redonda) fue el día que hicimos más o menos las paces. Claro, mami tuvo que mandar un canister lleno de espaguetis y después de eso, me fue un poco mejor. Inglés me la daba Mrs. Atkinson. Sus clases eran súper cool porque era, es, bien creativa. Y no digo esto porque ahora la tengo en mis friends de Facebook, sino porque ella siempre hacía sacar la creatividad máxima en todos nosotros. Aún conservo mucho de los trabajos que hicimos en su clase, y cada vez que veo un sapo, recuerdo un chiste que le hice a ella y a Goy. Me quedé “la del sapito”. Es más, cada vez que me encuentro a Goyo por la universidad, me habla del sapito.

Ese año, Fernando se graduó de cuarto año, y esto significaba que en 5to podía portarme todo lo mal que quisiera porque no estaba mi hermano para darme 2 o 3 cocotazos. Sí, porque cuando yo me portaba mal, llamaban a Fernan al salón, le daban la queja, y él me sacaba afuera y me daba par de galletazos. Sentí que podía ser libre, correr como caballo por los pasillos, y no hacer caso.
5to grado marcó mi vida completamente. Conocí a dos maestras que siempre, siempre me trataron con mucho cariño y paciencia. Hasta el sol de hoy las recuerdo con mucha alegría. Mrs. Merced y Mrs. Marrero.

Mrs. Merced no duró mucho, y no fue por culpa mía. A su esposo lo transfirieron a Virginia, y ella se tuvo que ir. Su último día yo llegué tarde al salón, y cuando me dijeron que se iba, fue como si me dijeran que se había muerto alguien. Me dolió mucho porque ella siempre confió en mí, siempre me dio la oportunidad de sobresalir. Ese día mientras todos los niños lloraban cantándole “Aunque yo no te conozco…” yo estaba fuerte. No emití comentarios, pero por dentro me sentía tan triste. Mrs. Merced nunca dejó de comunicarse conmigo mientras vivió en Estados Unidos. Siempre me enviaba post cards y cartitas dándome aliento (yo fui una niña bullyed toda la vida. Fue horrible. Tan horrible que aún recuerdo muchas de las bromas que me gastaban y sobrenombres que me decían. Mi vida escolar fue una basura).

Mrs. Marrero se convirtió en mi madre dentro de la escuela. Creo que era a la única maestra que le era leal y con la cual no me portaba mal para nada. Recuerdo que jugaba 4 elefantes conmigo, solas, porque nunca nadie quería jugar conmigo. Y esto no lo digo para que me cojan pena. Yo en mi mundo era feliz, aunque me gritaran cosas. Tenía mis libros, mis libretas de arte, mis ideas locas. Mrs. Marrero fue tan y tan buena siempre, que en 4to año le dediqué mi Ring Ceremony. Mi madre se puso frenética (no era para menos. Nunca tuve buena relación con ella, y le daban celos que prefiriera a una “extraña” antes que a ella. Pero se le olvidaba que esa extraña no me daba correazos, ni me gritaba cuando me portaba mal). Creo que de las personas que más alegría me trajo encontrar en FB fue a Mrs. Marrero. Dito, yo era una colita de ella. Es que me sentía segura. Nadie me molestaba si estaba con ella. Nadie me gritaba idioteces.

En 5to grado pasaron muchas cosas bien randoms. Por ejemplo, un borracho/drogado atropelló a una señora frente a la escuela, justo cuando mami y yo comprábamos desayuno en Fina. A Fernando le gustaba Margarita, pero mami era una chica Fina. Ella decía que era más limpio. A mí no me gustaba porque el gordito dueño de Fina se pasaba ligándose a mami. Me daba asco. Esa mañana, justo el día antes de Acción de Gracias, la pobre viejita fue a cruzar y el hombre la embistió (nadie en esa época se hubiese atrevido a cuestionar que hacía esa señora sola a las 6 de la mañana cruzando la calle). Lo cogieron por Rahola, un estudiante de 4to año, que se le fue detrás, si porque el muy demente se fue a la fuga.
Recuerdo el sonido claramente. Fue como si tiraran una caja llena de libros desde un 3er piso. Mami se viró y vio todo. Rápido me tapo la cara para que no viera a la pobre señora. Me cruzó a la escuela junto a Maritere y Mariné. Nos dijo que no saliéramos de la escuela. Que le prometiéramos que no íbamos a salir a ver lo que pasaba. Yo le dije que no iba a salir…con los dedos cruzados. Siempre he sido una morbosa. Los muertos, la sangre, el tema del más allá o más acá, no me asusta. Me gusta. Tan pronto mami desapareció por la Ponce de León, yo convencí a Maritere (que no había que pasar tanto trabajo) y a Mariné de ir a ver el cuerpo. Ya Fernando no estaba, podía salir y nadie se iba a enterar. Nadie me iba a dar 3 galletazos. Cuando salimos, la doñita estaba tirada en medio del carril de la AMA. Aún tenía la sombrilla en la mano. Un zapato quedó en Taco Maker, lo que es ahora Domino’s Pizza, el otro en la cuneta frente a Sagrado. Estuve mucho rato observándola. Pensaba en su familia. Al otro día era Acción de Gracias. Irán a comer pavo? Y si ella hizo comprar, ahora no se la van a poder comer porque van a estar llorando. Volví a la escuela, pero fue muy difícil seguir con la rutina diaria. El salón de clases quedaba  justo frente a la calle, y el fiscal no llegó hasta las 11 de la mañana. Entre la señora muerta, y el proyecto de ciencias que hicimos con Mrs. Marrero (en el cual pusimos alimentos en una zipploc y unas las pusimos en un lugar obscuro y otras en la luz para ver los cambios) que a Arelis Grillasca le dio asco y lo tiró por la ventana, ese día pudiésemos decir que fue un fail para todos.  Ese salón lo convirtieron en el salón de computadoras. Años después, ya estando en 4to año y ligándome a la nueva maestra de computadoras (que carajo, se me olvidó el nombre y nunca más supe de ella), abrí la ventana y recordé esa fatídica mañana. Visualice a la pobre señora, tirada en el piso. Miré el alero, y ahí estaba la bolsa zipploc que Arelis había tirado por la ventana. Nadie se acordaba de ninguna de esas tragedias. Al contrario, todos se estaban riendo porque Omar Mollo vivía en un condominio que se llamaba Mundo Feliz.  Ironías no?

Esto fué mi cumpleaños en Kinder. Como pueden ver, mis piernitas no llegan al piso, igual que mi abuela Paulina. De hecho, aún hay sillas en las que me siento, y los pies no me llegan al piso.



sábado, 21 de febrero de 2015

Santurce 1

Hace un tiempo, para la clase de inglés me mandaron hacer un ensayo sobre quién yo era y como mi pasado me había hecho quien era hoy día. Un inglés bastante ridículo. Era inglés “avanzado”, pero todo lo que leímos, yo ya lo había dado en la escuela superior.  Creo que yo hubiese dado una mejor clase. Al menos hubiese sido más entretenida. La profesora no tenía ningún tipo de sentido del humor, y mis compañeros poco creativos. Ella pedía uno o dos párrafos, pero yo siempre terminaba con 2 páginas. Todos mis ensayos eran pequeños  “stand ups”, y todos se reían, menos ella. Creo que le hacía falta “cariño”, aunque eso es relativo. Yo llevo un año y tres meses sin “cariños” y sigo con muy buen humor.

Pero volviendo, tenía que hacer un ensayo de quién yo era y de donde venía. Esto era un trabajo que aparentaba ser sencillo, pero teniendo en cuenta que a mí no me gusta hablar, ni escribir (estoy siendo sarcástica), me remonté a mis recuerdos más antiguos. Cerré los ojos, y me vi chiquitita, en el patio de casa de abuela Carmita, en Valencia, jugando con el fango que se formaba debajo de unos cilindros de cemento que delineaban el jardín. Siempre tuve guille de chef, y ahí era que montaba mi pequeño restaurante. Hacía tortillas de fango, y sopa de pétalos de Cruz de Marta.

Recordé a Don Alberto, que tenía un tic en el brazo luego de un infarto y parecía que tocaba guitarra. Don Alberto pasaba por casa de abuela a saludarla todos los días, y a darme 30 centavos para que me comprara dulces en la tienda de Nenuco. Si, en aquella época, con 30 centavos, te podías comprar varios chicles PAL, caramelos de dulce de leche, los dulces de caramelo y maní que eran como galletitas y Sugar Daddys. Tampoco existía la constante preocupación de que un viejito dándole dinero a una niña podía ser un signo de pedofilia. Eran otros tiempos. La preocupación era que te robaran en un mall, o saliendo de la escuela. En casa eso no les preocupaba, pues según mami, a las dos horas me devolvían porque yo no iba a parar de hablar y se iban a marear. Y yo no sé qué tanto hablaba ella, si mami NO se calla la boca, aunque es la única que no habla dormida. De paso, siempre pensé que Don Alberto le gustaba abuela, y por eso iba a verla. Yo una vez le pregunté a ella si él iba a ser mi abuelo, y después de darme un cocotazo me dijo que si ella se casaba de nuevo, no iba a ser con Don Alberto, sino con un viejo que estuviera más joven y capacitado.

También me remonté a Santurce. Yo estudié en una Academia bien colorida que está en la 19. No tengo los mejores recuerdos dentro de la escuela, pero antes de entrar a las 7:45 de la mañana y al salir a las 2 de la tarde, Santurce se convertía en el patio de abuela. Papi nos dejaba bien temprano en la escuela. Ya a las 6 de la mañana, Fernando (mi hermano, el del medio, que me lleva 9 años…si si, yo crecí entre viejos. Por eso me llevo mejor con la gente mayor, me gustan las doñis, y regaño al vecino por poner música alta) me cruzaba a Margarita, a desayunar bocadillo con jugo de Guavapiña, pero cuando venían en la cajita de cartón, de esas imposibles de abrir. Margarita no era un sitio muy limpio. Una vez mi hermano encontró una cucaracha dentro del bocadillo, luego de haberle dado un ñaqui. Fina y Potín tampoco era muy limpios que digamos. A mí me gustaba mucho ir hablar con el viejito español cascarrabias de la farmacia Olimpo, claro, que cuando empezaba a molestar mucho, me botaba de la farmacia. Ya en la tarde, tenía que ir a casa de abuela Paulina, en la 24. Mami le daba a mi hermano dinero para irnos en la AMA hasta la 24, pero a Fernando le gustaba guardar el dinero y comprarse una Mallorca en la tarde, no me daba nunca, y me hacía caminar hasta casa de abuela Paulina. Ferdin (mi hermano mayor) era más nice en eso. Él no me hacía caminar, y si de casualidad teníamos que ir caminando, el me llevaba a caballito.

Ir por la Ponce de León era una aventura. La primera parada era González Padín, donde ahora esta una oficina de ASUME creo. Siempre entrabamos a coger un poco de aire acondicionado, ver los discos, íbamos al área de cocina, o al salón para que Fernando se recortara con Minerva. También visitábamos a la abuelita de Javier Garrote, que era la supervisora en cosméticos, y siempre me regalaba muestras de perfumes. Ese González Padín jugó un papel bien importante en la vida de toda mi familia. Mami era una chica González Padín. De esas doñas cachendosas. Todo se compraba en Padín. El día que lo cerraron, mami fue a llorarlo como si se le hubiese muerto un familiar. Creo que ella, después de los González Padín, ha sido quién más ha sufrido esa pérdida.

Después de González Padín, la parada obligatoria era Fancy, donde está ahora Librerías AC. En Fancy no se podía tocar nada. Era como ir a Mónaco en Plaza Las Américas. Era de esos sitios donde se “Se toca con los ojos y se mira con las manos”. Yo me desesperaba mucho, porque no podía tocar nada, no podía moverme, no podía ni mirar para el lado, pero Fernando estaba obsesionado con un busto de Nefertiti, y pasaba todos los días a mirarlo y soñar con él. Al lado de Fancy había una tienda de ropa de mujer, que era de unos hindúes. Valga señalar, que de las pocas cosas que quedan iguales a cuando yo era chiquita, en la Ponce de León, es esa tienda. Aún está allí, aunque no creo que sean los mismos dueños. Esa tienda y National. Claro, National era más grande. Ahí trabajaba la mamá de Sarah, una españolita que la cuidaban donde yo pasaba la tarde esperando a que mi padres nos fuesen a buscar. National siempre tenía un reguero, y los pasillos eran bien estrechitos.  Había que caminar con cuidado para no tumbar los potes de habichuelas. De ahí, parábamos en la cafetería que estaba frente al Cobian Plaza para que Fernando se comiera su Mallorca. Fernando nunca me daba de su Mallorca. Me decía que era lo único que iba a comer en todo el día, pero eran mentiras. Después en casa de abuela se hartaba, y en casa también.

Bajábamos por la Bolívar hasta llegar al cruce con la Fernández Juncos. Justo en la Bolívar, frente a las oficinas de “Gato Negro”, Fernando me dio 3 nalgadas cuando estaba en primer grado. Tengo que aclarar que yo colecciono piedras. De toda la vida. Siempre andaba mirando para el piso y recogiendo piedras. Bueno, pues Fernando me dio las nalgadas porque ese día, nos había tocado recreo en el parque Belavar, y yo recogí una funda de piedras. Como se me podía romper, decidí dejar los libros en el salón, y echar las piedras en el bulto. Luego de haber recorrido la mitad del camino, le dije a Fernando que el bulto pesaba mucho. El decide cargarlo y cuando lo coge me dice “coño, esa Mrs. Huyke es una abusadora. Que mucho trabajo mandó hoy! Este bulto parece que tiene piedras!”. Yo no contesté nada, pero ya bajando por la Bolívar, tenía la espalda esbaratá, y decide sacar par de “libros” para que no le doliera tanto. Cuando abrió el bulto, se dio cuenta de que, efectivamente el bulto estaba lleno de piedras y me zumbó para de cantazos. Justo en ese momento, una mujer subía en su carro y le gritó: “Canto’ ‘e abusadorrrr!!! Dándole a esa nena!!!!!”. Fernando tuvo su momento yal y le gritó “abusadora ella! Que llena el bulto de piedras y me pone a cargarlas!!”. Ese día se me quitaron las ganas de dejar los libros y cargar piedras en cuantiosas cantidades.

Después de cruzar la Fernández Juncos, pasábamos frente a San Vicente, colegio del cual pasé a ser parte por dos años, 6to y 7mo grado, pero luego volví a Sagrado. Y pasábamos frente a un pequeño almacén que tenía un letrero que decía “Brillantina Alka”. Vendían materiales de escuela y los sobres manilas de “Sorpresas”. Ya después del almacén, había una casa con los chihuahuas más feos y alborotosos del mundo. Ahí vendían Cheetos y Frito Lays. Doblábamos por la calle Nueva, y a unos pasos estaba el Residencial San Juan Bautista, done vivía mi abuela Paulina, mi nana Tite, mi tía Mary. Donde mi madre se crió, y nos criamos nosotros.



Continuará….

viernes, 14 de noviembre de 2014

Mi amor...de sexto grado.



A pesar de ser un poco extraña toda la vida, nada me hace más rara como mis primeros dos amores en la vida. Claro, que yo no sabía que era amor lo que sentía, bueno quizás unos crushes intensos, hasta muchos años después, cuando até cabos y pude definir con más claridad estos sentimientos. Recuerdo que mi primer amor fue mi maestra de religión en el Colegio. Estaba en sexto grado, y había llegado nueva a la escuela. Mi madre me había dicho que esta era una nueva oportunidad. Nunca había sido muy  aplicada a pesar de ser una persona catalogada como brillante, según esas pruebitas que hacen años tras año en las escuelas (también, cuando estaba en Kinder, enconré un error en una prueba de esas, y ese ha sido el referente. Mi madre no ha superado eso, y cada vez que cometo alguna imbecilidad, me remonta a la dichosa prueba, y que no entiene como hago las cosas que hago. Yo le digo que por eso mismo, que mi "brillantez" me hace muy creativa). Tampoco sabía cómo comportarme en un salón de clases por los comentarios de mis maestras durante los días de visita de padres. Ellas decían que yo siempre estaba hablando y caminado por el salón. Claro, yo le decía a mi madre que las maestras eran unas mentirosas porque yo nunca hablaba o me paraba. Ahora de adulta, cada vez que pasan seis meses en mi trabajo y vienen las evaluaciones uno a uno, me doy cuenta de que siempre tuvieron razón, pues son las mismas cosas que me dicen a mi mis superiores. “Eres magnífica persona, muy servicial, muy atenta y dispuesta, pero siempre te distraes, o te vas a pasear”. Cada seis meses siento que soy mi madre, y que voy a la charla con los maestros.
 Aparente soy un amor, pero siempre tengo que mejorar. Esto también me lo dicen mis amigos, mis antiguas parejas. “Tú nunca te callas” ”Tienes una historia para todo”. El detalle de esto es que no solo hablo hasta más no poder mientras estoy despierta, sino que para colmo de males y frustración para las que han compartido mi cama, tampoco me callo cuando duermo. Si, hablo hasta en el sueño, al igual que mi hermano mayor y mis sobrinos. Es muy gracioso verlos murmurando cosas mientras duermen. Claro, no debe ser gracioso para los que tratan de dormir a nuestro lado.

Pero volviendo a los amores, mi primer amor fue esa maestra de religión. Su nombre sonaba tan delicioso en mis labios a los 11 años. Como Nucita, aunque a mi siempre me gustó la Nutella a pesar de que ahora esta overrated. Era la única clase donde me sabía comportar, donde hacía mis tareas a la perfección, participaba constantemente en clases. Siempre quería sobresalir positivamente antes los ojos de ella. A esa edad no sabía que estaba haciendo lo que todo el mundo hace cuando comienza una relación con alguien: tratar de ser perfecta para engancharla y que no me dejara jamás. Tu sabes, esos meses en los que ni vas al baño, para que no piensen mal de ti, como si esto no fuese un hecho natural y biológico en cada ser humano. Fue un semestre delicioso. Me perdía en sus ojos verdes, en el dulce sonido de su voz. 
Pero como es usual, todo lo bonito acaba. Cuando regresamos del receso de navidad, ella se había casado y tuvo la osadía de traer el álbum de bodas y enseñármelo. No sé por qué. Aunque con el pasar del tiempo he descubierto que por alguna extraña razón, las personas sienten la gran confianza de contarme sus intimidades sin yo pedirlas. Quizás como soy tan abierta con quién y cómo soy, sienten que pueden decirme sus interioridades tranquilamente. Cada vez que pasaba una página, sentía el puñal entrando en mi pecho, sin ningún tipo de respeto por mi pobre y joven corazón. Esa tarde me sentí como Bart Simpson en ese episodio en el cual se enamora de la niñera y ella como está enamorada de otro le mete la mano en el pecho a Bart, le saca su corazón y le dice “Ya no necesitas esto”. 
Decidí no hacerle más caso, ya estaba perdida. Así que volví al patrón de “portarme mal”. Comencé a caminar de nuevo por el salón, a dar vueltas como una demente molestando a los demás, y hablando sin parar y sin pedir permiso. Cuando fue la reunión de padres ni mi madre ni la pobre maestra entendían que me había pasado. A esa edad no podía explicar claramente mis sentimientos, pero ahora si:

Querida madre, en 6to grado, luego de estar un semestre portándome bien para impresionar a Mrs.Burgos, ella se casó, y ya no tenía por qué portarme bien. Mi actitud fue una mandá pal carajo, de la única manera que sabía hacerlo a esa edad, jodiendo por el salón y hablando disparates como El niño que enloqueció de amor. Ahora es más fácil, simplemente hago como toda lesbiana demente al final de una relación: "Te puedes ir al centro del carajo, desaparece! Ya no tienes mis beneficios de viaje. Si quieres llegar a Nueva York, empieza a nadar desde el Morro a ver si llegas. Cabrona!"

viernes, 24 de octubre de 2014

Salchichas Carmela, por qué te empeñas en seguir en mi vida?



Este mes se cumple un año desde que volví a la vida de soltera. No ha sido un año fácil, es de esperarse cuando termina una relación que uno no quería que terminase. Pero poco a poco hemos salido a flote, igual que las botellas de Coca Cola o Pepsi que la gente tira en las playas (si tú eres uno de esos, cierra esta página, y jamás vuelvas a leerme. Puerc@!).

Los primeros meses fueron los más duros. Añádale que además de perder un amor, justamente a las pocas semanas de andar sola y aburrida, en mi trabajo me dieron un leave no solicitado por 2 meses, y ese trimestre solo tenía una clase, para colmo los miércoles. Cabe señalar que odio los miércoles, porque por muchos años los miércoles eran mi viernes, y ahora los miércoles son mi domingo. Suena complicado, lo sé.

Estuve esos primeros 2 meses comiéndome un cable en casa de mami. Volví a Caromordor porque al no tener trabajo, mis ahorros eran para pagar el apartamento, y no había para hacer compra. Siendo chef podrán entender que yo no puedo sobrevivir dos meses a salchichas Carmelas, galletas Export Soda y juguito de Guava-Piña. Mi estómago aspira a más que eso, mucho más, pero a papi le encanta el arroz con salchichas y las salchichas guisadas, así que varias veces sufrí esta mudanza temporal.

Mi semana se basaba en:

-Lunes: levantarme como a eso de las 2pm, apagar el aire y sacar a Maquiavelo al patio. Verificar si había alguien en la casa. De estar sola, salía al patio a fumarme un cigarrillo (si si, no tiene para comida pero tiene para los cigarrillos). Luego hacerme algo de comer que no envolviera el uso de salchichas Carmelas. Volver a la cama y ver Orange is the New Black, The Office, Friends, Chelsea Lately y The X Files. Salir de la cama nuevamente a darme un baño y comer algo que involucrara salchichas Carmelas o Pollo Tropical (si, mis padres tienen tarjeta de cliente frecuente con Pollo Tropical). Tomarme 2 Panadol PM. Llamar a Maquiavelo, prender el aire y volver a la cama.

-Martes: Mismo patrón del lunes.

-Miércoles: Mismo patrón del martes con cambio a las 4pm, que empezaba a vestirme para ir a clases. Tomar laboratorio de Baking 2 hasta las 9pm. Salir de clases con las nenas y para en Yoli a comprarme unas Medallas (recalco que muchas veces las nenas me invitaban, andaba bien pelá en ese momento). Llorar y hacerles el cuento triste de como mi vida era un desastre. De cómo me sentía luego de romper con la persona que pensé que pasaría el resto de mi vida junta. Con quién tenía planes futuros. Llorar un poco más porque no tenía trabajo, y Baking 2 era una mierda. De que quería guindar de la campana a Joe-Joe y darle con el pin roll a Lady Gaga (estudiante bastante flamboyant que tenía el pelo violeta. Muchas veces llamado La Mujer Maravilla. Esto no era de manera despectiva. Tenía el pelo violeta y andaba con un bulto de la Mujer Maravilla. Total, era bien huelebich). Y mis nenas, mis fieles nenas pasándome la mano y diciéndome “------ es una pendeja. Tú te mereces el mundo. Si, estás algaro, no te callas la boca y siempre quieres sacar A, pero te mereces todo el mundo. Olvídala”. Llegar bastante borracha y con los ojos llorosos a casa de mami. Llamar a Maquiavelo. Bañarme e irme a la cama.

-Jueves: Mismo patrón del lunes y martes, añadiendo que mi madre me preguntase 3 o 4 veces si estaba bien, y recordándome que nadie me merece. Porque yo soy su bebé y todo va a estar bien…Mentira! Solo me preguntaba 2 veces. A la tercera entraba al cuarto, me apagaba el aire, me halaba la sabana y me gritaba que no podía seguir así, que ya llevaba un mes en esa mierda. Que si, que la gente se deja, que uno sufre, pero que me acordara de las palabras de mi mujer y futura amante Carmen Yulín (Si, Carmen Yulín habló conmigo a los dos días de la ruptura. La he atendido varias veces en el aeropuerto, y siempre es bien chévere conmigo. Claro, ella no sabe que todas las veces que habla conmigo, está hablando con la mujer de su vida. La que le va a cocinar bien rico todos los días, le va a dar un sobito en los pies cuando llegue de las caminatas por San Juan sin importar que los pies no le huelan a Dream by GAP, y otra intimidades que no voy a publicar aquí, pero que la van a poner a gozar. Si, siempre me han gustado las mujeres con poder o cierto poder). Carmen Yulín me dijo que más adelante vive gente, y con casa frente a la playa (palabras textuales y tengo testigos, verdad Lummy?). Que yo era muy guapa y que todo iba a estar bien. Esto luego de preguntarme si había sido un chico o una chica quién había roto conmigo, y sobándome el brazo. Salía de la cama, para irme a la sala y sentarme en el sofá a lo mismo. A la nada.

-Viernes, sábado y domingo: Repetición de los demás días.

Me fui de fin de semana a ver a Doña Maribel. Mi amiga del alma, la incondicional en las buenas y en las malas. La que me lleva a Publix a comprar Dip de Buffalo Chicken con LandSharks y se lo come conmigo jugando Cards Against Humanity. Pero esto tampoco logró levantarme los ánimos, y miren que nos reímos viendo The Little Couple…a lot.

Luego de dos meses, me volvieron a llamar del trabajo. Dejé nuevamente la casa de mis padres, y atrás quedaron los arroces con salchichas Carmela y el aire acondicionado. Comencé de nuevo, en el Red-Eye. Era mejor que nada. Volvía a ver a mis compañeros, a mi esposo Bryan, a los clientes peculiares, a Yulín (si si, una noche llegó en un vuelito de Boston, y literalmente me hizo la noche verla). Ahí fue donde conocí a mi amigo Mario. Yo le digo Mario Bro, en alusión a Mario Bros. Pero él no es plomero, gordito, bajito o italiano. El contrario, es bien boricua, alto y con un candado bien chuchin. Fue Mario Bro el que me dijo que tenía que empezar a conocer gente. A invitar a chicas a salir, aunque no tuviésemos química. Pero tenía que get back into the waters. Así fue como conocí a mi amiga Cindy.

Continuará...

lunes, 4 de marzo de 2013

Qualities and characteristics of cats and dogs, a comparative essay



Cats and dogs are the most popular pets in this side of the globe, and also popular culinary dishes in the other side of the world, but that is a subject that we won’t discuss here. Dogs have receive the title of “man’s best friend”, while cats have being relinquish to a second level. I am not trying to convince anyone that one is better than the other, but there are some differences that should be taken into consideration.
When you get a new puppy or kitty, potty training can be difficult, like when you are potty training a 2 year old. Puppies, I have found, are more difficult to train than a cat. A puppy needs to be taught that they have to do their peeing or popping outside of the house, since it can leave a bad odor in the floors, sofas, beds or the house in general. Cats are easier to train. Once you show then where their litter box is, they know where to do it, and it’s very difficult that they do it around the house. You can also teach your kitty to use the toilet seat with a fantastic DVD sold by Litter Kwitter.
Dogs are easier to take out for a walk. You can put a leach on them and walk or run with them around your neighborhood or a park. Some people are taking their dogs everywhere, including malls, with their leach or a dog stroller. Yes, now dogs have strollers too, like babies. Cats do not like the leach. They like to be free and walk whenever and wherever they want. I tried to put a leach on my cat, Maquiavelo, once since he was so energetic. I thought I could take him out for a walk. But he paralyzed when I put it on. I have desisted on this idea, also because he scratched me when I took it off.
Dogs cannot clean themselves. Depending on the dog and the dogs surrounding, you have to bathe them at least every two week, sometimes a week. If you have a dog that has a lot of hair, you also need to brush their hair, almost twice a week, so it doesn’t get tangled. Cats clean themselves, not because their owners are lazy, but because their body is prepare for that. Cats have in their tongues backwards-facing spines made of keratin. They are rigid and function like a brush when they lick their fur. Since I suffer from asthma and allergies, I bathe my cat at least once a month. He really hates it, and I have to do it with long sleeves because he will scratch me till I am done.  
On the other hand, dogs have a schedule more or less equal than humans. During the day is when they concentrate more their activities. Dogs have a sleep time average of 10 hours per day, like humans do. And they tend to have dreams. Play during the day, and sleep during the night, like most humans do. Cats pretty much do whatever they want regarding their schedule, and are more nocturnal. They tend to be active during the early mornings. They take a lot of naps during the day, and are active during the night, like hamsters. This is called crepuscular behavior. After finding this fact, you might think cats are more Twilight fans than dogs are. This can be a problem, because sometimes you want to sleep, and you cat wants to play. That’s when they start licking your neck and pushing their little paws on your chest, that can hurt because their nails come out and scratch you.
Dogs can be taught tricks; they will catch a ball or a Frisbee. Roll over and play dead. Cats will look at you, yawn, and then cat nap again. The only time I have seen my cat play dead is when he was a little kitty and was trying to play with Felix, the older house cat. Felix doesn't like to play with Maquiavelo, he still doesn’t understand why. One day he was ready to play, started running towards Felix, and when he hissed at him, Maquiavelo suddenly stopped and “drop dead”. It was funny, and I have only seen it once. Too bad I didn’t have a camera with me at the time.
People say that dogs will wait for their owners at the door when they come from work, but everyday my cat waits for me at the door. They also say dogs can feel when their owners are sad, depressed or happy, and they can join the happiness or try to cheer them up, but this is a characteristic I have seen in cats too. They are both certified breeds for Emotional Support Animals, as well as monkeys, ponies, and birds. So this quality can be questionable.
Being a past dog owner and a recent cat owner, you can see that both animals have their own traits and qualities. And although dogs can be call “man’s best friend”, it’s a personal choice when you choose the kind of pet you want to have, because both have their own uniqueness’s.